
Dejó de ser un día
sólo quedaron sus ropas
ropas y sombras
sombras y angustias
Se fueron los sueños
quedaron sus ropas
ropas y recuerdos
recuerdos sin dueño
Entre dudas y tormentos
pasó su vida por la vida
se esfumó su rostro
su rostro entre las ropas

Y preparé dos valijas
inmensas
Y puse en ellas
esperanzas
Un montón de
esperanzas
entre las ropas
Pero cuando abrí
las valijas
donde puse tantas
esperanzas
me encontré
que los sueños
se esfumaron
con las ropas
Raquel Partnoy
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diciembre 14, 2009 a las 6:12 am
gracias por la visita y el regalito, mami. mil besos, me encanto volver a leer tu encuentro con mi Maestro.