La voz de Dylan Thomas

                                           Dylan Thomas

Si bien es cierto que es posible llegar a conocer un autor a través de su obra, a veces también es necesario interiorizarse más sobre la vida de un autor para entender mejor su obra. Su temperamento, la época que le toca vivir, las experiencias personales, ayudan muchas veces a desentrañar los misterios de una obra sea ésta una pintura, un poema o un texto literario. Nada es casual en el resultado de una obra artística y ésta únicamente será auténtica si nace en el interior de la persona que la produce. Y, por supuesto, el interior de un ser humano es un minimundo poblado de imágenes y recuerdos personales. Por lo tanto, cada obra es individual como lo es la forma de hablar, la escritura, la manera de ver e interpretar las cosas, sean éstas exteriores o interiores, y el modo en que se las transmite.

Todo este preámbulo es para hablar de Dylan Thomas, el poeta de Gales, cuya poesía he podido empezar a comprender solo después de introducirme en su intrincado mundo a través de sus cartas personales que, para bien de generaciones posteriores, fueron preservadas y luego publicadas. Ya las primeras cartas fechadas en 1931, cuando solo tiene 17 años de edad, denotan su inquieta y compleja personalidad. Por ese entonces edita, y practicamente escribe, la revista del colegio donde asiste en Swansea, su ciudad natal. Como ésta es la única actividad que le interesa, y ya casi al terminar el ciclo, abandona sus estudios con la esperanza de trabajar en el diario local primero y luego publicar su propia revista, lo cual puede concretar con la edición literaria llamada Prosa y Verso. Al mismo tiempo integra un grupo teatral y “aún me queda tiempo para emborracharme cuatro veces a la semana” como le cuenta a un amigo en una carta al mencionarle su asidua concurrencia a la taberna local. También fuma sin mesura.

La cartas a sus amigos poetas con quienes intercambia sus respectivos poemas son muy extensas y poseen diversos matices. Muchas veces emplea humor pero pueden también llegar a ser exasperantes o trágicas. En ellas analiza y critica tanto sus trabajos como los de ellos en tono ingenioso, agudo, a veces incluyendo alguna expresión mordaz o grosera, pero siempre es profundo en especial cuando se refiere a la poesía. Un par de años más tarde, sus poemas son publicados en diversas revistas, su obra empieza a ser valorada y en 1934 aparece su primer libro de poemas. Durante este tiempo el tono cambia en la correspondencia con sus editores; se torna dramático por su siempre imperante necesidad de recursos económicos. En 1939, y durante la segunda guerra mundial publica poco pero escribe intensamente y trabaja en la BBC de Londres, recitando poemas. Ya casado y con tres hijos y debido a que sus trabajos no son bien remunerados, sumado a su adicción al alcohol y al tabaco, atraviesa por períodos difíciles “gracias al demonio del alcohol que ultimamente se ha convertido en un amigo demasiado cercano y pesado”, escribe en una de sus cartas, y estas circunstancias le impulsan a enviar notas implorantes pidiendo ayuda a sus amigos y anticipos a sus editores.

En años posteriores Dylan Thomas sigue escribiendo y su obra, poemas, cuentos cortos y libretos para cine o teatro, se difunde extensamente y si bien tienen algunas críticas desfavorables prevalece la autenticidad y el genio en su trabajo, que luego inspiraría a futuros escritores. Mucho ayudan a este éxito sus viajes a los Estados Unidos y sus numerosas giras en este país donde recorre universidades y otros sitios recitando con su profunda y expresiva voz su poesía y la de otros autores ingleses. Lamentablemente en 1953, estando en la ciudad de New York, su salud declina, lo tratan y cae en estado de coma del que no se recupera falleciendo a los pocos días. Tenía 39 años. Aunque mucho se escribe respecto a que fue debido a su alcoholismo, investigaciones posteriores demostraron que no tuvo cirrosis, que era diabético y que el tratamiento con cortizona que le suministaron no era el indicado.

He leído en algunas publicaciones que la poesía de Dylan Thomas es oscura, que carece de claridad. Es cierto, su lectura no es fácil de entender y éste es precisamente el motivo por el cual, luego de leer el libro con la recopilación de sus cartas  DYLAN THOMAS – CARTAS, versión original en inglés, pude llegar a comprender más a este autor y me propuse escribir mis interpretaciones en español sobre algunos de sus poemas. Puedo asegurar, y muchos de los que aprecian su genio lo han dicho, Dylan Thomas nunca es abstracto, tampoco surrealista. Por el contrario piensa que “para ellos, el caos es la forma y el orden” y  manifiesta ”estoy profundamente  en desacuerdo con el credo surrealista. No me importa de donde las imágenes de un poema son traídas: puedes traerlas, si así lo deseas, del mar más profundo de tu recóndito ser, pero antes de que lleguen al papel, ellas deben pasar por todo el proceso racional del intelecto”. Dylan Thomas ama el sonido de las palabras, la conjunción de las mismas, profundiza la realidad hasta su esencia ya que para él es tan importante una célula como el universo que lo rodea.

Raquel Partnoy

http://rpartnoypoema3.wordpress.com/

http://traduccionpoemas.wordpress.com/


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